YA ES NAVIDAD EN ALGÚN BAR
QUERIDAS LECTORAS de este vuestro Magazine, intentaré plasmar la noche de ayer. Aunque realmente no lo veo del todo fácil, dada la huida masiva de neuronas esta mañana.
Ayer noche salí de la tienda con ganas de meter la lengua (¡que ya se está poniendo emocionante, eh!) en un chupito de vozka para mitigar el dolor que me produce el afta que tengo en la punta.
Llegamos a laetitia´s bar y estaba la veci en una mesa que no era la nuestra esperándonos a la defensora y a esta redacción. Les mostré las pruebas que, tras un mes de investigación, conseguimos de que nuestra cubanita favorita está viva y tiene un nuevo romance. La Veci hacía movimientos de ajedrez mientras decía: esta como los clips de playmobil, saca uno (movía ficha) mete otro (movía ficha).
Después de 3 cañas, una meada mía, cinco de la defensora. Sospechamos que está en estado, que tanta micción no puede ser real. Ella niega tales afirmaciones. Pues eso después de tanta caña y tanta meada se dignaron a pedir para cenar. 1 tosta para 3. ¡Coño las tostas de laetitia son grandes, aunque no tanto!
A lo que iba, se sienta la propietaria y nos empieza a contar la historia de sus vacaciones. Me decía reiteradamente que se iba a la capital del estado a buscar a su marido. La historia es subrealista o el tío subnormal. Yo digo que tiene problemas en los bajos. Para que me entendais, mucho lirili y poco lerele. Todo sexo oral. Moito falar y luego se encerraba en la habitación solo. Y al día siguiente le volvía a comer la oreja y cuando llegaba la hora, nada. Que risas pasamos. La Veci le contaba lo que tenía que haber hecho, aunque creemos que eso está tipificado como violación.
En el bar se encontraba, como bien sabeis la del dálmata (llamémosla Cruela) y su ex Luis (no se llama así pero cuando nos presentamos fue lo que dijo y le quedó el nombre, ya conoceis a la defensora, Luis pa riba, Luis pa baixo). Pues eso Cruela sale a hablar por teléfono y cuando entra suelta alto y fuerte: Que mi abuelo era sereno, vale, pero que a mi me tomen por el pito del sereno NO. Claro, nos decojonamos el bar entero.
Bueno quizás fui un poco exagerada, nos descojonamos, su ex, laetitia, la defen, la veci y yo. En ese momento el bar entero.
A la Vecinita, extreñamente le dio doca y marchó pa casa. En ese momento Cruela y Luis decidieron que ya que éramos tan pocos mejor juntarnos y se unieron a la mesa. Seguimos con el tema del fallido intento de matrimonio de Laetitia, del que Luis decía que era Gay. Pero lo mejor es que se llama como el niño de aquel anuncio de Hola, soy fulanito, feliz navidad. Y decidimos apoyar a nuestra amiga y mandarle un mensaje masivo al chico con la frase. Primero nos dio un número falso. Más tarde la defensora le robó el movil e intentó localizar el número, pero por el nombre no lo tiene. Una lástima.
Cruela, sin venir a cuento suelta, pues a mi quien me cae muy, muy bien es: MI EX. Parecía echo a posta. De un trago me bebí el chupito de vozka que había aguantado toda la noche encima de la mesa y me serví más. La defensora se fue a reir a otra mesa. Me dice, bueno no lo sabía. Hay una cosa que no me gusta de él que cuando no trabaja se pone chandal y yo no lo entiendo porque no hace deporte. Estaba dando en el clavo, descojone tras descojone. Lloraba de la risa.
Tambien nos contó una historia de una amiga suya negra que se desmayó en el g.a.d.i.s y que se puso toda amarilla, porque blanca no se pone. Y todas las operarias ayudando y la tipa decia: donus, cocacola. Que risas contandolo la cruela.
Bueno, muchas más historia que dan para un libro, como que duerme con los cascos puestos porque vive enfrente al pub con nombre de explosivo. O que su ex suegra la llama a las 6 de la mañana y le dice: Dille o meu fillo que veña para a casa. También contó la fiesta Fanta del pub de los caramuxos, aunque se le olvidó contar, que nosotras estábamos allí, como le ponía la nota a sus alumnos. A uno especialmente se lo comía.
Pues eso que sepais que somos todos super amigos, que ya quedamos para el martes que viene, que la tenemos que buscar en el férvor.
Que risas, que bien sientan. Sigo teniendo afta.
OS AMO, pero ojito, ojito, que tenemos nuevos amigos.
