Bautizo de Primavera, Bautizo de otoño.
QUERIDAS LECTORAS de este vuestro magazine, un fin de semana de esos que "acaban conmigo".
Estás confundida feiranta, para una vez que salí cuando tenía un bautizo al día siguiente me quedé dormida. ¡Que mal se pasa! y dije, nunca más. Y ahí estoy, cumpliendo mis promesas.
El bautizo de la morreadilla daría más que decir a nuestro departamento de estilismo que a esta que les cuenta.
Empezando por la niña, que iba con el faldón de cristianar casi reventado, puesto que 5 meses después de la fecha prevista, decidieron bautizar a la criatura. La madre decidió que en el mes y día en el que estábamos y en otoño y se vistió de otoño. Con unas medias tupidas negras y un vestido de invierno total. El padre iba con el traje (yo creo que es el que tiene porque para mi no varía nunca de traje). La novia del padrino (la hija de la peluquera) también iba de invierno con medias negras tupidas. Tanto probarse la ropa de la nueva temporada en la de la cuñada de carrie le está produciendo efectos negativos en la percepción de la temperatura exterior.
Un sol de justicia iluminaba el día. Digo de justicia porque es justo que después del julio que sufrimos nos deben un otoño así.
La madrina me sorprendió un montón. La más acorde. Un vestido veraniego con estampado de flores en la falda y de punto a rayas en el top. Con una chaqueta a juego. No se de que me sonaba. ¡Ding dong!
La ceremonia genial, nuestro cura Ace-ventura me va a hacer muy amena las celebraciones en esta city.
De hecho cuando todo teminó lo traje de vuelta a la city porque el chaval no tiene ni coche ni carnet. El camino fue de lo más ameno. Me eché unas risas.
